Los conceptos básicos sobre manuales se encuentran en:
Todos los documentos (políticas, procedimientos, formatos, métodos, manuales, etc.) deben estar claramente identificados con un código que facilite su identificación y control.
Para que una área pueda elaborar sus propios manuales debe estar previamente autorizada por el equipo directivo.
Toda la información que genere la organización se considera confidencial y solamente para uso y beneficio exclusivo de la propia organización.
La persona que aprueba los documentos debe ser diferente de la persona que los elabora/revisa. Esto le da objetividad al sistema.
Todos los procedimientos y métodos deben revisarse cuando menos una vez al año.
La serie de todos y cada uno de los documentos aquí contenidos será única para cada uno de ellos.
La persona que elabora la política, método o procedimiento debe ser, de preferencia, experta en el tema que va a documentar. Si no es experta, el documento se tomará como una propuesta inicial, a partir de la cual los involucrados podrán hacer sus observaciones y mejoras correspondientes.
Más que cumplir caprichos o imposiciones de alguno de los involucrados, las políticas, procedimientos o métodos deben agregar valor a la organización, generando utilidades y/o eliminando desperdicio.